jueves, 3 de julio de 2014

Sobre los motivos de la no adaptación al cine del Silmarillion


Y en eso que va y me hago eco de una noticia, recientemente leída en la red, que refiere a la presunta adaptación cinematográfica del Silmarillion. La noticia, tal y como digo, aparece en distintos lugares que tratan el mundo creado por J.R.R. Tolkien, así que me es imposible enlazar en esta página la fuente original de la misma. Sea como fuere, la copio tal cual la he leído, si bien he corregido algunos aspectos de la redacción y eliminado algunas referencias que no venían al caso para el desarrollo de la noticia en sí. Lo cierto es que me parece una información de interés para todos aquellos que disfrutamos de la épica fantástica creada por el autor inglés... y que además y por si fuera poco la hemos leído y releído a lo largo de los años y cuando los hados (y las vacaciones) nos han otorgado tiempo para ello. Y siempre mirando y disfrutando mucho más allá del pretendido y falso estereotipo de "literatura juvenil" con el que, a menudo, se han lastrado las alforjas del mundo creado por J.R.R. Tolkien.

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Christopher Tolkien y Peter Jackson
"... A pesar de los deseos de muchos aficionados, no habrá película ni cualquier tipo de adaptación de El Silmarillion, ya que sus derechos pertenecen a Tolkien Estate y Christopher Tolkien siempre se ha negado a venderlos. Que no habrá ningún tipo de adaptación de El Silmarillion (al menos en los próximos años) no es una noticia nueva, y es algo que hemos comentado en numerosas ocasiones. Pero en las últimas semanas muchos aficionados han vuelto a preguntar por esta posibilidad, y a la Sociedad Tolkien Española, haciéndose eco de una información publicada por Reel Life with Jane, le parece una excusa perfecta para escribir una noticia con la intención de aclarar algunas dudas al respecto".

"En realidad la situación es muy simple. Los derechos de El Silmarillion, como los de los Cuentos Inconclusos, Los Hijos de Húrin o los volúmenes de las colecciones Historia de la Tierra Media e Historia de El Señor de los Anillos (es decir, todos los libros publicados tras la muerte de JRR Tolkien) pertenecen a Tolkien Estate. Y Christopher Tolkien siempre se ha negado a vender los derechos, de hecho ni siquiera considera la posibilidad de una negociación. ¿Por qué? Porque literalmente odia las adaptaciones cinematográficas de El Señor de los Anillos y El Hobbit y quiere proteger el legado de su padre. “Destruyeron el libro, haciendo una película de acción para chavales de entre 15 y 25 años. Y parece que El Hobbit será igual”, declaraba Christopher Tolkien en una entrevista concedida a Le Monde".

"Pero hay un tema importante a tener en cuenta, y es que los derechos de autor no tienen una duración indefinida. En Europa, los derechos de autor tienen vigencia hasta 70 años después de la muerte del autor. En el caso de J.R.R. Tolkien, que falleció en 1973, eso significa dentro de 30 años. Pero desconocemos si a efectos legales, al ser una obra póstuma, Christopher Tolkien también figura como autor de El Silmarillion y el resto de obras mencionadas anteriormente. De ser así, los derechos no expirarían hasta 70 años después de la muerte de Christopher Tolkien, al que Eru guarde muchos años. Esto obviamente es una simplificación de la situación, ya que desconocemos los detalles de los derechos de las obras de Tolkien y el marco legal del Reino Unido. Evidentemente un abogado especialista en derechos de autor podría aclarar la situación, pero creo que estos datos básicos son bastante relevantes. Ni qué decir tiene que la familia Tolkien y Tolkien Estate siempre se han mostrado muy unidos en este sentido, aunque haya algunos cínicos que piensen que tras el fallecimiento de Cristopher Tolkien la situación podría variar. El propio Peter Jackson reconoció en la pasada Comic-Con que no creía que haya ninguna adaptación de El Silmarillion en bastante tiempo". 

"¿Cuál es la diferencia con El Hobbit y El Señor de los Anillos? ¿Por qué de estos libros sí se han podido hacer adaptaciones? Porque fue el propio J.R.R. Tolkien quien vendió sus derechos, junto con algunos derechos de explotación de merchandising, en el año 1969. Los vendió a la United Artists por 100.000 libras para que sus hijos pudieran pagar el impuesto de patrimonio. Es muy posible que el hecho de no contar con los derechos de libros como El Silmarillion o los Cuentos Inconclusos haya afectado a la adaptación cinematográfica de El Hobbit. Hay que recordar que la mayor parte de lo escrito por Tolkien sobre el Concilio Blanco figura en El Silmarillion, y que en los Cuentos Inconclusos aparece narrado el encuentro original entre Gandalf y Thorin en Bree, encuentro en el que comenzó a gestarse la Búsqueda de Erebor".

"Aunque haya algunas personas que pretendan demonizar a Christopher Tolkien por su decisión, hay que tener en cuenta que casi con total seguridad, sin su trabajo, sin su pasión y devoción por la obra de su padre, ninguno de estos libros habría visto la luz".


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Eduardo Segura Fernández


Mi opinión al respecto coincide, a grandes rasgos, con la del especialista Eduardo Segura Fernández, punto de vista que pueden escuchar a partir del minuto 7:45 del vídeo, aunque les recomiendo el clip entero: es realmente interesante. Sobre Eduardo Segura y su obra (dedicada al estudio de J.R.R Tolkien), tienen ustedes una entrada unos posts más abajo y en este mismo blog.


miércoles, 18 de junio de 2014

Tradición y modernidad. Catolicismo en el Señor de los anillos


Fragmento de Charles A. Coulombe. El Señor de los Anillos: Una perspectiva católica, en J.R.R Tolkien Señor de la Tierra Media (Edición de Joseph Pearce. Ed Minotauro)


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"... En el ámbito de la historia católica moderna, encontramos ciertos arquetipos que, indiscutiblemente, se reflejan en El Señor de los Anillos en el modo por él descrito. Aquellos que examinaremos son:

A- la era de la fe, o el estado orgánico; 
B- Iglesia versus Estado; 
C- el gran rey; 
D- el advenimiento de la modernidad y el rey mártir; 
E- la restauración (con éxito o con distinta suerte)

El concepto de sociedad como un todo orgánico, sin conflictos de clase, con una estructura comunal, ha caracterizado el pensamiento social católico desde la época del Imperio romano. En muchos aspectos, la Comarca representa perfectamente los ideales políticos y económicos de la Iglesia, expresados por León XIII en Rerum Novarum y por Pío XI en Quadragesino anno. Autoridad tradicional (el Thain), limitada excepto en momentos de crisis, representación popular (el Alcalde de Cavada Grande), igualmente limitada; subsidiariedad; y sobre todo, mínima organización y conflicto. Es la clase de sociedad imaginada por los distributistas Belloc y Chesterton...

En la era de la fe, aunque tanto Iglesia como Estado estaban consagrados más o menos a los mismos fines, a menudo diferían en los medios para alcanzarlos. También entonces la naturaleza humana y la avaricia sembraban la discordia. En ocasiones la lucha a vida o muerte con el Islam se vio entorpecida por esas disputas. En El Señor de los Anillos vemos un reflejo de esas luchas en la tensión entre Gandalf y Denethor II. De hecho Gandalf participa en gran medida de la naturaleza del Papado. Él no pertenece a ninguna nación, y en un sentido muy literal es el caudillo de todos los pueblos libres y fieles. Esto es así porque su
Gondor (Ted Nasmith)
poder es mágico antes que temporal, igual que el del Papa es sacramental. El interés de Denethor es enteramente nacional. A su afirmación de que "no hay en el mundo donde hoy vivimos una meta más alta que el bien de Gondor", Gandalf replica "Yo no gobierno en ningún reino, ni en el de Gondor ni en ningún otro, grande o pequeño. Pero me preocupan todas las cosas de valor que hoy peligran en el mundo... Pues también yo soy un senescal". Así podría haber hablado Bonifacio VIII a Felipe el Hermoso, o Gregorio VII a Enrique IV o Inocencio III al rey Juan. Gandalf también recuerda al Rey Pescador de las leyendas del Grial, símbolo de Pedro en la barca.

Por otra parte la imaginación católica siempre estuvo perseguida por la imagen de los grandes reyes, como Arturo, San Fernando III y San Luis IX. A éstos se les tenía por prototipos de lo que debía ser un buen gobernante... Los levantamientos antes mencionados destruyeron la unidad católica, dividieron la sociedad y destruyeron muchas cosas hermosas. El cierre de fronteras y otras medidas económicas pusieron fin a la naturaleza comunal de la sociedad occidental. Las grandes manifestaciones actuales de esas fuerzas de la modernidad son el capitalismo y el comunismo, con todo lo que representan...

Las ideas sociales a las que nos hemos referido antes fueron desmentidas por los acontecimientos históricos. Su final como hechos las transformó en esperanza. Esta esperanza acabó concentrándose en la causa del depuesto soberano, que, con su regreso al poder, volvería a poner las cosas en su lugar... Así, los jacobitas lucharon por los Estuardo en 1689-1690, 1715,1719 y 1745-1746; en España los carlistas se rebelaron en 1833-1839, durante las décadas de 1840 y 1850 y en 1872-1876. También desempeñaron un papel fundamental en la guerra civil española en el bando nacional. Chuans y Vendées mantuvieron una guerra de guerrillas contra la república francesa a lo largo de toda la Revolución; incluso en la actualidad florece el realismo francés. Los miguelistas de Portugal continuaron con su campaña de agitación, primero contra la monarquía liberal y después y hasta el presente contra la república. Después de la caída del Imperio austro-húngaro, los partidarios de los Habsburgo han alimentado sueños de restauración...

Sea como fuere, esas gentes anhelaban la restauración para restaurar la prominencia de la Iglesia, contener la industria, y revivir a los pequeños propietarios de tierras y el antiguo orden social...


J.R.R. Tolkien
Aragorn tiene éxito allí donde Carlos y los otros fracasaron. En lugar de la derrota y el llanto en el campo de Culloden, tenemos la victoria y el regocijo en el campo de Cormallen. En la tierra Media, la "buena vieja causa" triunfa. Los Dúnedain, tan semejantes por su historia a los jacobitas, carlistas y legitimistas, obtienen al final la victoria. El joven Pretendiente Aragorn pasa a ser Carlomagno, restaurador del Imperio. De hecho, su reino restaurado tiene mucho en común con el renacimiento carolingio. No sería exagerado decir que eso es lo que todo católico tiene en la mente cuando considera los asuntos políticos. En la Tierra Media todas las cosas acaban bien porque el rey se solaza por sus fueros.

Hay otros símbolos: las fuerzas del Señor Oscuro pueden representar, no solamente la modernidad sino también el Islam, anterior gran enemigo de la Cristiandad; la torre de Guardia, Minas Tirith, puede ser vista como un símbolo de la Iglesia militante, de la Res Publica Christiana...

Por todas esas marcas distintivas El Señor de los Anillos es una obra sin duda católica, como su autor confesara abiertamente, pero no sólo eso. Es la gran obra épica católica de esta era, digna de estar junto a las leyendas del Grial, La muerte de Arturo y Cuentos de Canterbury. Tolkien concibió su obra a la vez como un gran consuelo para el católico como individuo y un tributo a la grandeza y el poder duraderos de la tradición católica. En una época que ha visto el casi absoluto rechazo de la fe por la civilización que ella mismo creó, la perdida de la fe de muchos católicos laicos y la aparente incertidumbre entre su jerarquía, El Señor de los Anillos nos asegura, tanto con su existencia como por su mensaje, que la oscuridad no triunfará para siempre."


domingo, 18 de mayo de 2014

Agua y pigmento, gravedad y tiempo. Alan Lee sobre sus propios esbozos





"Las ilustraciones que más me gusta contemplar son aquellas que fortalecen, más que reemplazan, la imaginería que el autor está creando, y a menudo los esbozos consiguen eso con mucho más efecto que las pinturas muy acabadas. Los trazos de carbón o grafito sugieren, en lugar de dictar, y el cuadro se completa en la mente de quien lo contempla. La imprecisión de un esbozo, el hecho de que no haya pasado por todos los pasos de refinamiento que suelen ser necesarios para completar una ilustración determinada, a menudo consigue una conexión inmediata con el espectador.

Es un placer utilizar elementos sencillos (agua y pigmento, gravedad y tiempo) para intentar crear los lugares en los que pueden suceder grandes acontecimientos dramáticos, o en los que se puede soñar con ellos" 


Alan Lee

viernes, 18 de abril de 2014

Αιώνια Δόξα



Voz de Nana Mouskouri y música de Georg Friedrich Händel.
Letra del poeta Nikos Gatsos.



τ 'άστρα σου πήρα 
Í 'ανάψω τα τόξα, 
που δείχνουν την αιώνιά σου Δόξα!


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Mari y Jordi


domingo, 2 de marzo de 2014

La Caída de Arturo

Regalo de mi amada esposa. Foto propia.


Les presento una joya literaria de J.R.R. Tolkien: La Caída de Arturo, Minotauro 2013. Se trata de un poema inacabado sobre el rey Arturo y la única incursión que el escritor realizó en tierras artúricas. Está escrito en inglés antiguo, aunque contamos en las páginas alternas con la traducción al castellano así como unas extensas notas del editor, en este caso el hijo del autor: Christopher Tolkien.

El poema discurre en los últimos días del Rey, y tal y como leemos en las notas, se hace evidente una conexión con algunos lances acaecidos en el Silmarillion. Tras la lectura, te queda la sensación de haber buceado por los subterráneos psicológicos del rey Arturo y la de algunos de los personajes que lo acompañan, como la reina Ginebra, Mordred y Lancelot, entre otros. Sin duda, una auténtica gozada para los amantes del género.

Les copio un fragmento de la solapa del libro: "Desgraciadamente, La Caída de Arturo fue uno de los extensos poemas narrativos que Tolkien abandonó durante aquel período. En este caso, resulta evidente que lo comenzó a principios de la década de 1930, y a su juicio estaba lo suficientemente desarrollado como para enviarlo a un amigo muy perspicaz que lo leyó con gran entusiasmo a finales de 1934, y le invitó a terminarlo. Pero fue en vano. Lo abandonó en una fecha desconocida, aunque existen ciertas evidencias de que pudo ser en 1937, el año de publicación de El Hobbit y de los primeros albores de El señor de los Anillos. Años después, en una carta de 1955, decía que esperaba terminar un largo poema sobre La caída de Arturo; pero aquel día nunca llegó"


domingo, 16 de febrero de 2014

Tolkien , tradición y revolución. Entrevista a Eduardo Segura



(Información extraída de la red)


Eduardo Segura Fernández es licenciado en Historia Moderna y Doctor en Filología. En su tesis doctoral llevó a cabo un análisis de la estructura narrativa de "El Señor de los Anillos" y de la teoría literaria de J.R.R. Tolkien. Esa tesis dio como fruto El viaje del anillo (2004). 

Especialista en J.R.R. Tolkien, C.S. Lewis y, en general, en el grupo de literatos oxonienses conocidos como "The Inklings", es autor de numerosos libros, capítulos y artículos sobre este grupo de literatos y pensadores, como J.R.R. Tolkien. Mitopoeia y Mitología, Reflexiones bajo la luz refractada (2008), C.S. Lewis: las Crónicas de Narnia (2008), o Myth and Magic: Art according to the Inklings

Ha traducido para Minotauro diversas obras de y sobre el inventor de la Tierra Media. Ha publicado su estudio biográfico J.R.R. Tolkien, el mago de las palabras (Casals, 2002). Asimismo, ha editado una colección de ensayos sobre la obra de Tolkien titulada Tolkien o la fuerza del mito (Libroslibres, 2003), que recoge las aportaciones de algunas de las más autorizadas voces sobre el universo tolkienano.

Forma parte del grupo de investigadores que elaboran la J.R.R. Tolkien Encyclopedia y es Socio de Honor de la Sociedad Tolkien Española. Actualmente investiga cuestiones relativas a la Estética, con especial atención al romanticismo anglosajón y a San Buenaventura.


domingo, 9 de febrero de 2014

Sobre el cuento de hadas, por J.R.R. Tolkien

Mi propósito es hablar de los cuentos de hadas, aunque bien sé que ésta es una empresa arriesgada. Fantasía es una tierra peligrosa, con trampas para los incautos y mazmorras para los temerarios. Y de temerario se me puede tildar, porque, aunque he sido un aficionado a tales cuentos desde que aprendí a leer y en ocasiones les he dedicado mis lucubraciones, no los he estudiado, en cambio, como profesional. Apenas si en esa tierra he sido algo más que un explorador sin rumbo (o un intruso), lleno de asombro, pero no de preparación. Ancho, alto y profundo es el reino de los cuentos de hadas y lleno todo él de cosas diversas: hay allí toda suerte de bestias y pájaros; mares sin riberas e incontables estrellas; belleza que embelesa y un peligro siempre presente; la alegría, lo mismo que la tristeza, son afiladas como espadas. Tal vez un hombre pueda sentirse dichoso de haber vagado por ese reino, pero su misma plenitud y condición arcana atan la lengua del viajero que desee describirlo. Y mientras está en él le resulta peligroso hacer demasiadas preguntas, no vaya a ser que las puertas se cierren y desaparezcan las llaves.
Hay, con todo, algunos interrogantes que quien ha de hablar de cuentos de hadas espera por fuerza resolver, intenta hacerlo cuando menos, piensen lo que piensen de su impertinencia los habitantes de Fantasía. Por ejemplo: ¿qué son los cuentos de hadas?, ¿cuál es su origen?, ¿para qué sirven? Trataré de dar contestación a estas preguntas, u ofrecer al menos las pistas que yo he espigado..., fundamentalmente en los propios cuentos, los pocos que yo conozco de entre tantos como hay.

¿Qué es un cuento de hadas? En vano acudirán en este caso al Oxford English Dictionary. No contiene alusión ninguna a la combinación cuento-hada, y de nada sirve en el tema de las hadas en general. En el Suplemento, cuento de hadas presenta una primera cita del año 1750, y se constata que su acepción básica es: a) un cuento sobre hadas o, de forma más general, una leyenda fantástica; b) un relato irreal e increíble, y c) una falsedad.

Las dos últimas acepciones, como es lógico, harían mi tema desesperadamente extenso. Pero la primera se queda demasiado corta. No demasiado corta para un ensayo, pues su amplitud ocuparía varios libros, sino para cubrir el uso real de la palabra. Y lo es en particular si aceptamos la definición de las hadas que da el lexicógrafo: «Seres sobrenaturales de tamaño diminuto, que la creencia popular supone poseedores de poderes mágicos y con gran influencia para el bien o para el mal sobre asuntos humanos».

"Sobrenatural" es una palabra peligrosa y ardua en cualquiera de sus sentidos, los más amplios o los más reducidos, y es difícil aplicarla a las hadas, a menos que "sobre" se tome meramente como prefijo superlativo. Porque es el hombre, en contraste, quien es sobrenatural (y a menudo de talla reducida), mientras que ellas son naturales, muchísimos más naturales que él. Tal es su sino. El camino que lleva a la tierra de las hadas no es el del Cielo; ni siquiera, imagino, el del Infierno, a pesar de que algunos han sostenido que puede llevar indirectamente a él, como diezmo que se paga al Diablo.

EL CUENTO DE HADAS Y FANTASÍA

...La mayor parte de los buenos cuentos de hadas trataban de las aventuras de los hombres en el País Peligroso o en sus oscuras fronteras. Y es natural que así sea; pues si los elfos son reales y de verdad existen con independencia de nuestros cuentos sobre ellos, entonces también resulta cierto que los elfos no se preocupan básicamente de nosotros, ni nosotros de ellos. Nuestros destinos discurren por sendas distintas y rara vez se cruzan. Incluso en las fronteras mismas de Fantasía sólo los encontraremos en alguna casual encrucijada de caminos.

La definición de un cuento de hadas -qué es o qué debiera ser- no depende, pues, de ninguna definición ni de ningún relato histórico de elfos o de hadas, sino de la naturaleza de Fantasía: el Reino Peligroso mismo y que sopla en ese país. No intentaré definir tal cosa, ni describirla por vía directa. No hay forma de hacerlo. Fantasía no puede quedar atrapada en una red de palabras; porque una de sus cualidades es la de ser indescriptible, aunque no imperceptible. Consta de muchos elementos diferentes, pero el análisis no lleva necesariamente a descubrir el secreto del conjunto. Confío, sin embargo, que lo que después he de decir sobre los otros interrogantes suministrará algunos atisbos de la visión imperfecta que yo tengo de Fantasía. Por ahora, sólo diré que un cuento de hadas es aquel que alude o hace uso de Fantasía, cualquiera que sea su finalidad primera: la sátira, la aventura, la enseñanza moral, la ilusión. La misma Fantasía puede tal vez traducirse, con mucho tino, por Magia, pero es una magia de talante y poder peculiares, en el polo opuesto a los vulgares recursos del mago laborioso y técnico.

Hay una salvedad: lo único de lo que no hay que burlarse, si alguna burla hay en el cuento, es la misma magia. Se la ha de tomar en serio en el relato, y no se la ha de poner en solfa ni se la ha de justificar. El poema medieval Sir Gawain y el Caballero Verde es un ejemplo admirable de ello.

LA MÁGICA INVENCIÓN DEL ADJETIVO

...La mente humana, dotada de los poderes de generalización y abstracción, no sólo ve hierba verde, diferenciándola de otras cosas (y hallándola agradable a la vista), sino que ve que es verde, además de verla como hierba. Qué poderosa, qué estimulante para la misma facultad que lo produjo fue la invención del adjetivo: no hay en fantasía hechizo ni encantamiento más poderoso. Y no ha de sorprendernos: podría ciertamente decirse que tales hechizos sólo son una perspectiva diferente del adjetivo, una parte de la oración en una gramática mítica. La mente que pensó en ligero, pesado, gris, amarillo, inmóvil y veloz también concibió la noción de la magia que haría ligeras y aptas para el vuelo las cosas pesadas, que convertiría el plomo gris en oro amarillo y la roca inmóvil en veloz arroyo. Si pudo hacer una cosa, también la otra; e hizo las dos, inevitablemente. Si de la hierba podemos abstraer lo verde, del cielo lo azul y de la sangre lo rojo, es que disponemos ya del poder del encantador. A cierto nivel. Y nace el deseo de esgrimir ese poder en el mundo exterior a nuestras mentes. De aquí no se deduce que vayamos a usar bien de ese poder en un nivel determinado; podemos poner un Verde horrendo en el rostro de un hombre y obtener un monstruo; podemos hacer que brille una extraña y temible luna azul; o podemos hacer que los bosques se pueblen de hojas de plata y que los carneros se cubran de vellocinos de oro; y podemos poner ardiente fuego en el vientre del helado saurio. Y con tal "fantasía" que así se la denomina, se crean nuevas formas. Es el inicio de Fantasía. El Hombre se convierte en subcreador.

Así, el poder esencial de Fantasía es hacer inmediatamente efectivas a voluntad las visiones "fantásticas". No todas son hermosas, ni incluso ejemplares; no al menos las fantasías del Hombre caído. Y con su propia mancha ha mancillado a los elfos, que sí tienen ese poder real o imaginario. En mi opinión, se tiene muy poco en cuenta este aspecto de la "mitología": subcreación más que representación o que interpretación simbólica de las bellezas y los terrores del mundo.

EN EL MUNDO SECUNDARIO

...Naturalmente que los niños son capaces de una fe literaria cuando el arte del escritor de cuentos es lo bastante bueno como para producirla. A esa condición de la mente se la ha denominado "voluntaria suspensión de la incredulidad". Más no parece que ésa sea una buena definición de lo que ocurre. Lo que en verdad sucede es que el inventor de cuentos demuestra ser un atinado "subcreador". Construye un Mundo Secundario en el que tu mente puede entrar. Dentro de él, lo que se relata es "verdad": está en consonancia con las leyes de ese mundo. Crees en él, pues, mientras estás, por así decirlo, dentro de él. Cuando surge la incredulidad, el hechizo se quiebra; ha fallado la magia, o más bien el arte. Y vuelve a situarte en el Mundo Primario, contemplando desde fuera el pequeño Mundo Secundario que no cuajó. Si por benevolencia o por las circunstancias te ves obligado a seguir en él, entonces habrás de dejar suspensa la incredulidad (o sofocarla); porque si no, ni tus ojos ni tus oídos lo soportarán. Pero esta interrupción de la incredulidad sólo es un sucedáneo de la actitud auténtica, un subterfugio del que echamos mano cuando condescendemos con juegos e imaginaciones, o cuando (con mayor o menor buena gana) tratamos de hallar posibles valores en la manifestación de un arte a nuestro juicio fallido.

LA FANTASÍA Y LA SUBCREACIÓN

...La mente del hombre tiene capacidad para formar imágenes de cosas que no están de hecho presentes. La facultad de concebir imágenes recibe o recibió el nombre lógico de Imaginación. Pero en los últimos tiempos y en el lenguaje especializado, no en el de todos los días, se ha venido considerando a la Imaginación como algo superior a la mera formación de imágenes, adscrito al campo operacional de lo Fantasioso, forma reducida y peyorativa del viejo término Fantasía; se está haciendo, pues, un intento para reducir, yo diría que de forma inadecuada, la Imaginación al "poder de otorgar a las criaturas de ficción la consistencia interna de la realidad".

...El logro de la expresión que proporciona (o al menos así lo parece) "la consistencia interna de la realidad" es ciertamente otra cosa, otro aspecto, que necesita un nombre distinto: el de Arte, el eslabón operacional entre la Imaginación y el resultado final, la Subcreación. Para el fin que ahora me propongo preciso de un término que sea capaz de abarcar a la vez el mismísimo Arte Subcreativo y la cualidad de sorpresa y asombro expositivos que se derivan de la imagen: una cualidad esencial en los cuentos de hadas.

Me propongo, pues, arrogarme los poderes de Humpty-Dumpty y usar de la Fantasía con ese propósito; es decir, con la intención de combinar su uso más tradicional y elevado (equivalente a Imaginación) con las nociones derivadas de "irrealidad" (o sea, disimilitud con el Mundo Primario) y liberación de la esclavitud del "hecho" observado; la noción, en pocas palabras, de lo fantástico. Soy consciente, y con gozo, de los nexos etimológicos y semánticos entre la fantasía y las imágenes de cosas que no sólo "no están realmente presentes", sino que con toda certeza no vamos a poder encontrar en nuestro mundo primario, o que en términos generales creemos imposibles de encontrar. Pero, aun admitiendo esto, no puedo aceptar un tono peyorativo. Que sean imágenes de cosas que no pertenecen al mundo primario (si tal es posible) resulta una virtud, no un defecto. En este sentido, la fantasía no es, creo yo, una manifestación menor sino más elevada, del Arte, casi su forma más pura, y por ello -cuando se alcanza- la más poderosa.

La fantasía, claro, arranca con una ventaja: la de domeñar lo inusitado. Pero esta ventaja se ha vuelto en su contra y ha contribuido a su descrédito. A mucha gente le desagrada que la «dominen». Les desagrada cualquier manipulación del Mundo Primario o de los escasos reflejos del mismo que les resultan familiares. Confunde, por tanto, estúpida y a veces malintencionadamente, la Fantasía con los Sueños, en los que el Arte no existe, con los desórdenes mentales, donde ni siquiera se da un control, y con las visiones y alucinaciones.

...Crear un Mundo Secundario en el que un sol verde resulte admisible, imponiendo una Creencia Secundaria, ha de requerir con toda certeza esfuerzo e intelecto, y ha de exigir una habilidad especial, algo así como la destreza élfica. Pocos se atreven con tareas tan arriesgadas. Pero cuando se intentan y alcanzan, nos encontramos ante un raro logro del Arte: auténtico arte narrativo, fabulación en su estadio primario y más puro.

FANTASÍA Y RENOVACIÓN

...La Renovación, que incluye una mejoría y el retorno de la salud, es un volver a ganar: volver a ganar la visión prístina. No digo "ver las cosas tal cual son" para no enzarzarme con los filósofos, si bien podría aventurarme a decir "ver las cosas como se supone o se suponía que debíamos hacerlo", como objetos ajenos a nosotros. En cualquier caso, necesitamos limpiar los cristales de nuestras ventanas para que las cosas que alcanzamos a ver queden libres de la monotonía del empañado cotidiano o familiar; y de nuestro afán de posesión.

...Los cuentos de hadas, naturalmente, no son el único medio de renovación o de profilaxis contra el extravío. Basta con la humildad. Y para ellos en especial, para los humildes, está Mooreeffoc, es decir la Fantasía de Chesterton. Mooreeffoc es una palabra imaginada, aunque se la pueda ver escrita en todas la ciudades de este país. Se trata del rótulo "Coffee-room", pero visto en una puerta de cristal y desde el interior, como Dickens lo viera un oscuro día londinense. Chesterton lo usó para destacar la originalidad de las cosas cotidianas cuando se nos ocurre contemplarlas desde un punto de vista diferente del habitual. La mayoría estaría de acuerdo en que este tipo de fantasía es ya suficiente; y en que siempre abundarán materiales que la nutran. Pero sólo tiene, creo yo, un poder limitado, por cuanto su única virtud es la de renovar la frescura de nuestra visión. La palabra Mooreeffoc puede hacernos comprender de repente que Inglaterra es un país harto extraño, perdido en cualquier remota edad apenas contemplada por la historia o bien en un futuro oscuro que sólo con la máquina del tiempo podemos alcanzar; puede hacernos ver la sorprendente rareza e interés de sus gentes, y sus costumbres y hábitos alimentarios. Pero no puede lograr más que eso: actuar como un telescopio del tiempo enfocado sobre un solo punto. La fantasía creativa, por cuanto trata de forma fundamental de hacer algo más -de recrear algo nuevo-, es capaz de abrir nuestras arcas y dejar volar como a pájaros enjaulados los objetos allí encerrados. Las gemas todas se tornarán en flores o llamas, y será un aviso de que todo lo que poseían (o conocían) era peligroso y fuerte, y que no estará en realidad verdaderamente encadenado, sino libre e indómito; sólo de ustedes en cuanto que era ustedes mismos.


domingo, 29 de diciembre de 2013

The Hobbit: The Desolation of Smaug





Oh misty eye 
of the Mountain below,
Keep careful watch 
of my brothers’ souls, 
And should the sky 
be filled with fire and smoke, 
Keep watching over Durin’s sons. 

If this is to end in fire, 
Then we shall all burn together, 
Watch the flames climb higher, 
Into the night. 
Calling out father oh, 
Stand by and we will, 
Watch the flames burn on and on, 
The mountainside, 

And if we should die tonight, 
We should all die together. 
Raise a glass of wine, 
For the last time. 
Calling out father oh, 
Prepare as we will, 
Watch the flames burn on and on, 
The mountainside. 

Desolation comes upon the sky. 

Now I see fire,
Inside the mountain.
I see fire,
Burning the trees.
And I see fire,
Hollowing souls.
I see fire,
Blood in the breeze.
And I’ll hope that you’ll remember me.

Oh should my people fall then,
Surely I’ll do the same.
Confined in mountain halls,
We got too close to the flame.
Calling out father oh,
Hold fast and we will,
Watch the flames burn on and on,
The mountainside.

Desolation comes upon the sky.

Now I see fire,
Inside the mountain.
I see fire,
Burning the trees.




And I see fire,
Hollowing souls.
I see fire,
Blood in the breeze.

And if the night is burning,
I will cover my eyes,
For if the dark returns,
Then my brothers will die.
And as the sky is falling down,
It crashed into this lonely town.
And with that shadow upon the ground,
I hear my people screaming out.

I see fire,
Inside the mountains.
I see fire,
Burning the trees.
I see fire,
Hollowing souls.
I see fire,
Blood in the breeze.


I See Fire (By Ed Sheeran)