jueves, 29 de agosto de 2013

La música de los Ainur




"En el principio estaba Eru, el Único, que en Arda es llamado Ilúvatar; y primero hizo a los Ainur, los Sagrados, que eran vástagos de su pensamiento. Y estuvieron con Él antes de que nada de lo que fue fuera hecho. Y les habló y les encomendó iniciar una serie de temas musicales, de tal forma que se entrelazaran; y cantaron ante Él y Él se sintió complacido" (...)

*

Y sigue la narración en el Ainulindalë, la Música de los Ainur. Y en ella se narra cómo Melkor, el más poderoso de los vástagos de Ilúvatar, pretendió introducir notas distintas para humillar a sus hermanos y aparecer más grande ante los ojos de Eru; se narra como éste es sancionado y como empieza a surgir en su música-pensamiento la primera hebra de rencor y malicia hacia la obra de sus hermanos. Efectivamente, la música de los Valar creó Arda, y en una variación introducida por el mismo Ilúvatar nacieron los elfos y los hombres, los primeros y los segundos nacidos. Pero Melkor, tan poderoso como oscuro, ya se había exiliado en los abismos de la malicia, siendo su objetivo pervertir y destruir las obras de su Padre y hermanos. Y es así como aparece en Arda el temor y el rencor, la envidia y la malicia. El Mal.

El Silmarillion, con influencias obvias del Genesis, es la Epopeya del Bien contra el Mal, sin medias tintas, narración épica que muestra la lucha incesante de la Luz por no sucumbir ante el poder de la Sombra. ¿Y cuál es en realidad el mapa en que se libra la batalla? Sencillo, más allá de las tierras de Arda, por encima del Reino Bendecido de los Valar y la Tierra Media, el campo de batalla es el corazón de elfos y hombres, sobre todo los hombres, pues a estos Ilúvatar les concedió el regalo de la mortalidad, don precioso que llegarían a envidiar los mismos elfos, tan magnífico y profundo fue el regalo que Melkor se encargó de convertirlo en fuente de todos los miedos y luchas de poder. El Señor Oscuro sabía que era un paso hacia el amor, pues las almas se encontraban en vida para compartir una eternidad juntas. Y contra la alegría y esperanza que suponía ese don en el corazón de los hombres, empeñó todas sus tretas y argucias. Y perdió.


*


Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.


ὅτι οὐκ ἐστιν ἡμῖν ἡ πάλη πρὸς αἷμα καὶ σάρκα ἀλλὰ πρὸς τὰς ἀρχάς, πρὸς τὰς ἐξουσίας, πρὸς τοὺς κοσμοκράτορας τοῦ σκότους τούτου, πρὸς τὰ πνευματικὰ τῆς πονηρίας ἐν τοῖς ἐπουρανίοις.

Efesios 6:12



10 comentarios:

My dijo...

Continuo haciendo mi camino, Valaf. El tiempo compartido en todo momento ha valido la pena. Ahora lo veo claro. Y no quería desperdiciar esta oportunidad para darte las gracias. Has sido un buen amigo, no te quepa la menor duda.

http://youtu.be/Hd7QaL9xzOo

Cuidaos mucho.

Que las luminarias te acompañen por siempre y todos mis buenos deseos con ellas.

Jordi dijo...

¿Acaso no nacimos en el tiempo para aprender aquello que nos estaba velado en la estática pura? El tiempo es Dynamis y es una magnífica escuela. Siempre se aprende de todo y de todos, en un sentido u otro.

Que los hados te sean propicios, My. Y que tu camino tenga rumbo y alegría. Abandonarse a las corrientes no es bueno y en ello no hay sabiduría ninguna. Enfila y disfruta de la singladura, y que la claridad te acompañe siempre.

Merci!!

Salud!!

My dijo...

Igualmente, Jordi. Rumbo y alegría lo tiene. Me siento más en paz que nunca.

Te recordaré siempre.

Gracias a ti.

No puedo dejarte algo de hierba de la comarca... :), pero sí esta canción.

http://youtu.be/-mHcnEmCZt0

Que la alegría, el cariño y la luz te acompañen y te guien hasta el final de tus días.

Saludos a Mari y a Pablo de mi parte.

Éowyn dijo...

¡Hola!

Uffff, tengo los pelos de punta. Estoy algo sensiblona hoy. Leer tu post, leer los mensajes y escuchar la música, The shire, ya ha terminado por poner más sensible aún y casi con lágrimas en los ojos. No puedo evitar emocionarme con todo esto.

Un gran abrazo y besos.

Jordi dijo...

jajajajaja, mejor queda en the Shire. Y bien, si por un casual reabres algo, avisa.

La paz proviene de un Ego bien formado y entendido, enhorabuena, yo siempre he creído eso. Aquí no se disuelve ni el tato, jajajaja...

Un beso de parte de Mari, que te ha leído con alegría. Y de mag, pues le envío un colom right now.

Jordi dijo...

Yep dama de Rohan!!

Es que el vídeo ese es buenísimo, aunque ya te habrás fijado en que es un montaje, un fanmade. Sales trozos de otras pelis épicas aunque el resultado es la repera. Espero que algún día hagan una trilogía chula del Silmarillion, aunque como ya he dicho en un post antiguo, la historia narrada es enorme, muy extensa en el tiempo y con muchos hilos conductores. Yo supongo que se centrarían en alguno de ellos (yo me quedaba con Beren y Luthien) y en la historia de la Creación.

Merci por tus palabras. Siempre es agradable encontrar lectores receptivos.

Un beso

Begin dijo...

Es hermoso encontrar estos posts al pronto. Suponen una bocanada de aire fresco en la mañana y energía para afrontar el día, como mínimo. Gracias.

La esencia del mensaje bíblico es la obra de Tolkien. Por ello no es posible evitar establecer el paralelismo entre el mensaje de Biblia y la obra de Tolkien: la esencia es la misma y siempre un mensaje que es actual y nos llega a través de los siglos. Todo lo que importa ya está dicho.

“Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.” Y sigue siendo Efesios y sigue siendo la obra de Tolkien y sigue siendo un mensaje de actualidad.

No es que existan influencias de la Biblia en la obra de Tolkien, aunque se hable en este sentido, cuando se analiza la obra de Tolkien, sino que el espíritu de Tolkien es cristiano hasta la médula y tuvo asumidos en su sangre conceptos, principios, verdades, mensajes bíblicos, que vivenció. Su obra literaria es su vivencia misma plasmada en letra y no sólo resuena entre personas de fe, sino en millones de personas, que perciben lo que muestra Tolkien en su obra su obra como verdadero y como aquel avatar épico del que desearían formar parte.

Salud

Valaf dijo...

Gracias, Begin.

Toda la razón tienes. Tolkien jamás escondió la naturaleza de sus creencias: cristianas. De hecho y como dices, toda su obra se puede leer bajo la luz del cristianismo.

Tolkien plasma, en la subcreación que plantea, no sólo el amor por las lenguas y el deseo de darles un escenario físico para su desarrollo sino un despliegue de elementos mucho más antiguos, como la Creación bíblica y los seres y tronos que de ella se derivan. Es curioso cómo, en la creación de Ilúvatar, rugen, como un río de aguas desbocadas, las sencillas palabras del Evangelio de Juan y cuyo principio tengo en el lateral de este lugar: en el principio fue el Verbo (o la música, o la vibración...como uno prefiera).

También es cierto que despliega elementos de la mitología escandinava, como el caminante odínico (Gandalf), mitología que dominaba y de la cual era un apasionado.

Toda su obra es un canto a sus creencias, que vivía con fuerza y convicción, sin disimulo ni escudos (la virilidad a la que te referías en la Taberna), también un canto a su esposa, Edith Mary Bratt, a quien dedicó el pasaje más bello de su epopeya: Beren y Luthien. Es más, en la tumba de ambos, reza esa leyenda:

http://lh4.ggpht.com/_8jbLh9YEAEI/TH9gEO84-3I/AAAAAAAALe8/Q8ybvJ0M-Sk/beren%20luthien%20tumba%20tolkien.jpg

De nuevo, vuelvo a conectar con lo que decías en la Taberna: sensibilidad, sentimientos profundos y no escondidos: virilidad y una fortaleza indomable. Un Hombre como Dios manda.

Un beso

Begin dijo...

Conversando un sabio conmigo un día, me hablaba de la importancia de los signos externos, de su importancia en cuanto a la debilidad y limitación humana. El Hombre necesita de los signos externos.

En España existe un antes y un después de la Transición. Con el advenimiento de la Transición quedó oculto todo signo externo del cristianismo, salvo arquitecturas existentes y no en todos los lugares y poco más. Se inició una limpieza sociocultural de signos externos, su supresión, que desaparecieron de prácticamente todo lugar, incluso se laiciza el calendario. El cristiano desapareció engullido en el silencio externo y así ha permanecido oculto, e incluso a menudo avergonzado, durante décadas.

La manifestación pública, e incluso mundial, de una esencia cristiana, El Señor de los Anillos, ha marcado al mundo cristiano más elemental. Para muchos cristianos ha supuesto el resorte que les ha empujado a hablar de nuevo con menos miedo y algo más de libertad.

La laicización brutal de Europa en las últimas décadas ha supuesto desorientación del cristiano y el surgimiento del miedo y la vergüenza en su corazón.

Salud, Valaf

Jordi dijo...

Dos libros tenía en mi mesilla de noche cuando era adolescente: El Señor de los Anillos y la Biblia, ésta última un regalo de mi abuela.

Nunca dejé de ver los fuertes paralelismos que había entre la trilogía y los libros.

Por lo demás, yo creo que hemos subvertido o malentendido los avances de la ciencia. La Ciencia nos habla de cómo está escrito el libro de la Creación, pero no nos informa acerca de su Autor: ese espacio de libertad pertenece a la Fe, y de eso ya habló Kant en el final de su Crítica a la Razón Pura.

También me maravillo y constato el anhelo profundo que todo ser humano tiene por la trascendencia. Incluso cuando da la espalda a unas creencias milenarias, por complejos de todo tipo, las sustituye por otras creencias no menos intensas, ya sea aquellas que pertenecen a otras culturas o unas creencias que incorporan toda la jerga de la física moderna. Nunca dejo de maravillarme ante esos fenómenos. Incluso el ateísmo, Fe de piedra, pues cree en aquello que tampoco puede demostrar y para mantenerlo se fundamenta en las evidencias empíricas que jamás podrán negar o refutar a Dios.

El ser humano es un sujeto de creencia, lo lleva grabado en su alma. Como no podría ser de otro modo.

Respecto a las escuelas, pues nunca he entendido cómo es posible que se incorporen asignaturas que intentan aleccionar a los jóvenes en una serie de gilipolleces sin cuento y, por ejemplo, se vea como algo retrógrado estudiar la historia del fenómeno religioso en general, y del cristianismo en particular.

Si tienes ganas de leer y no lo conoces todavía, te dejo un enlace muy interesante que toca el tema de Tolkien y algunas cosas más:

http://www.josemanuelferrandez.com/guerra.html

Salud!!!